Si, trabajo en un registro y no soy un Registrador. ¿Me conoces?

Hace ya dieciocho años un Registrador de la Propiedad me pidió que hiciera una sustitución en un Registro.

Estaba yo terminando la carrera y mi conocimiento sobre Registro de la Propiedad era “excelente”. Ante la oferta de ir a hacer esos meses en el Registro le dije… ¿Es lo de ir por las casas tasando las fincas no?

En fin…ese era yo.

La cosa es que el trabajo me atrapó desde el primer día. Que por cierto comencé a hacer hipotecas y aún no me he cansado. Las he visto de todos los colores y me siguen encantando.

Me apasionó desde el primer día. Lo estudié como un poseso. Debo decir que me encanta la institución y mi labor, pues contribuyo a asegurar la propiedad de los bienes de la gente.

1. trabajo en un registro

Los empleados de Registro no somos registradores. No tenemos ni su capacidad ni sus conocimientos, y quién les diga lo contrario miente.

Pero los Registros tampoco serían nada sin nosotros. Somos esos seres que andan todo el día con la aplicación “práctica” de la Ley Hipotecaria, lo cual por cierto, a cada reforma que tenemos, se hace cada día más imposible.

Somos esos seres que estudian minuciosamente el historial registral de cada finca para ver si tal o cual finca tiene una servidumbre olvidada, o una prohibición de disponer o está libre de cargas.

Somos esos seres a los que los registradores contratan para poder tener la seguridad de que hacen su trabajo correctamente, pues ellos adquieren responsabilidad personal con cada inscripción o certificación registral que firman (son responsables directos de ellas, incluso económicamente).

Somos esos seres que nos tiramos MUCHAS horas para que el Registro esté lo más correctamente recuperado y “publicable” posible. Y para que las personas que acuden a él tengan una visión cierta y veraz del contenido jurídico de las fincas de las que solicitan publicidad.

Somos esos seres que en nuestros ratos libres tenemos entre otros vicios el de mirar las resoluciones de la DGRN, Sentencias y demás que puedan afectarnos a nuestro desempeño (más de 3 o 4 al día de media).

Somos esos seres que atienen a los usuarios de Registros cuando quieren inscribir algo “complicadillo” para que se adecúe a lo que el Registrador competente y correspondiente considera necesario para cumplir la Legislación Vigente.

Somos esos seres… que NO CALIFICAMOS documentos pero si ayudamos con la “obra gruesa” de la calificación, buscamos legislación y redactamos para que el Registrador analice si es correcto o hay que añadir o suprimir algo de lo que va a ir bajo su firma. Exactamente igual que al albañil realiza el proyecto que un arquitecto ha diseñado con sus conocimientos.

Esos seres somos nosotros, los empleados y las empleadas de los  Registros de la propiedad y mercantiles.

A esto dedico mi vida profesional y gran parte de la particular (de hecho me siento orgulloso de IMPARTIR CURSOS de Registro de la Propiedad).

Y me siento un privilegiado por poder contribuir a este sistema garantista.

Somos los que velamos por el funcionamiento de una gran institución, que forma parte de un sistema de seguridad jurídica notarial-registral, que tiene un objetivo sumamente importante y fundamental para toda Sociedad, y que no es otro que velar por los derechos de la propiedad privada, en este caso sobre bienes inmuebles, y cuya meta más alta la puede alcanzar….. una simple servilleta.

Oscar Morejón

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>